Datos Canarias Arbitraje

Como Asesores de Arbitraje tenemos como objetivo asesorar sobre diferentes aspectos de la ley de arbitraje para las empresas, comunidades y arrendatarios. Las ventajas del arbitraje como solución rápida y efectiva a las diferentes controversias que pueden surgir en el día a día de la actividad económica en las empresas y comunidades implicadas.
Entre estos se encuentran los graves problemas de impagos y la imposibilidad de cobrar por varios factores con los problemas de la justicia como son, la lentitud, el coste, entre otros inconvenientes.
Aplicando la ley arbitral es posible blindar a las empresas, comunidades  de vecinos y arrendatarios de los problemas más habituales con los morosos.
Contacte con nosotros uno de nuestros asesores le informará de todas las ventajas que puede tener para darle una solución definitiva y duradera.


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¿Cuales son los beneficios del arbitraje?

 

Rapidez: Es mucho más rápido y eficaz que un juicio en la justicia ordinaria.

 

  • Ventajas económicas: Conocimiento anticipado de los costos y tarifas del juicio arbitral con una importante diferencia con respecto a la justicia ordinaria en cuanto al ahorro que supone. Es mucho más económico, con el arbitraje evita los procesos judiciales interminables que resultan más costosos por los honorarios que causan y por el tiempo que pueden durar en tener una sentencia en firme.
  • Evita litigios y tiene fuerza de ley: el laudo arbitral tiene efecto de una sentencia ejecutoriada y de cosa juzgada. Se ejecutan del mismo modo que las sentencias de última instancia.
  • Es reservado: El arbitraje se desarrolla en un ambiente privado y confidencial para las partes.


El arbitraje está cada vez más presente en la mediación de la actividad diaria de un empresario y comunidades de vecinos. Sus ventajas indudables: agilidad, rapidez y ahorro de costes.

La fórmula del arbitraje es una alternativa privada, basada en el principio de voluntad de las partes, en la que se someten a la decisión de un tercero, aceptando como firme la sentencia que dictamine. Su plazo de resolución no es mayor de seis meses y la decisión tiene carácter de sentencia firme.

Para las empresas que lo utilizan de manara habitual es una forma de blindarse en sus facturas y contratos frente a